domingo, 2 de febrero de 2014

La sobrecarga informativa en Internet,
efectos y formas de afrontarla



Se termina la tercera semana del curso PLE para el desarrollo profesional docente. El tema central de la semana fue la gestión de la información y así he tomado contacto con herramientas que desconocía como Feedly, Diigo o Netvibes, todas ellas muy útiles para ayudarnos a gestionar la gran cantidad de información que encontramos en Internet.
Hemos estado también investigando acerca del concepto de infoxicacion y sobre las formas para afrontarlo.
En este artículo voy a intentar relacionar lo que he visto y aprendido estos días con la práctica docente. En este sentido, lo primero que me gustaría hacer es una reflexión sobre el contexto actual en el que nos entramos, comparándolo con  aquel que muchos añoran pero que debería ser historia. En el Encuentro Internacional de Educación 2012-2013organizado por Fundación Telefónica, encontramos referencias claras en este sentido como nos cuenta José de la Peña (Director de área de educación y conocimiento de Fundación Telefónica).



Querámoslo o no, estamos en la sociedad de la información y la comunicación y ello conlleva importantes cambios en todos los aspectos de la vida, entre ellos, el acceso, la transmisión y la relación con la información. Lo que, como explica Yuliet Rojas Mesa en su artículo "De la gestión de la información a la gestión del conocimiento",  conlleva consecuencias en la construcción del conocimiento y,  por tanto,  en las condiciones en las que las personas van a afrontar la vida en esta sociedad. 
Digo esto porque considero una obligación como  docente contribuir al desarrollo de las competencias que nuestro alumnado necesita para afrontar la vida con éxito.  Nos guste o no, la gestión de la información y el conocimiento hoy no es igual que en el siglo XIX y primera mitad del XX, lo que nos obliga a asumir y trabajar con las nuevas tecnologías. 
Entiendo que la incorporación de las nuevas tecnologías a la educación no debe limitarse a la mera aplicación de recursos o herramientas informáticas en el aula, sino que debe ser un medio para conseguir que nuestro alumnado adquiera conocimiento y sea cada vez más autónomo  en la gestión de su proceso de aprendizaje. Y esto no es fácil, como explica de forma tan clara y directa  Fernando Hernandez
Como podemos leer en el post "Rol del docente frente a las TIC" (Blog: Impacto de las TIC en Educación)los profesores y las profesoras, tenemos que replantearnos nuestro papel  en la construcción del conocimiento. Pasando de ser meros transmisores de información a ser guía y mediador en el proceso de aprendizaje del alumnado. Ello nos obliga a planificar y diseñar la forma de desarrollar en ellos los procesos para detectar, seleccionar, organizar, filtrar, presentar y usar la información. Esto conduce, en general, a un cambio de la escuela, como se muestra en la  presentación,  que conseguí a través de slideshare, y que refleja muy bien cómo debería ser un colegio del siglo XXI.
Dicho esto, es cierto, que uno de los problemas que supone el desarrollo y evolución de las tecnologías es la sobrecarga de información.  Son miles y miles de datos en la red, sobre todo tipo de temáticas y en cualquier formato posible, que produce cualquier ciudadano e institución. Se trata de informaciones efímeras y de variable calidad y veracidad. Por todo ello es fundamental diferenciar entre información y conocimiento.  Para el trabajo de los docentes es importante tener en cuenta esta diferencia y entender que el objetivo de nuestra acción es lograr que nuestros alumnos y alumnas adquieran conocimiento. Para lograrlo debemos favorecer el desarrollo de la capacidad de  gestión de la información. Fácil decirlo y no  tanto lograrlo. Se trata de un gran reto para los docentes y las docentes. 
Como en el momento actual desempeño mi trabajo fuera del centro escolar, me resulta imposible poner en práctica tareas que permitan ayudar al alumnado a localizar información de forma efectiva y a gestionarla, comparando, contrastando y confirmando datos que les permitan transformar esa información en verdadero conocimiento. No obstante voy a imaginar una situación y, como soy orientadora educativa, propondría a los tutores de 4º de ESO trabajar aspectos de la orientación académica y profesional del alumnado utilizando Twitter como herramienta de búsqueda de información, creando listas para la organización de las cuentas de su interés en función de campos como el autoconocimiento, los sectores laborales y las opciones académicas. Plantearíamos un trabajo de investigación cuyo resultado volcaríamos en un blog sobre orientación educativa para todo el alumnado del IES
No quiero terminar este artículo sin compartir con vosotros y vosotras una investigación que encontré esta semana navegando por la red. El autor es Juan Francisco Álvarez Herrero que nos muestra la influencia de la infoxicacion en el trabajo con el alumnado, proponiendo alternativas para combatirlo.
   


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